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Nacida a las puertas de los 80 y marcada por un ambiente profundamente melómano, Ananke respira música desde siempre. Su identidad sonora se forjó bajo la influencia de la mítica Movida Madrileña, un legado que hoy transforma en energía pura sobre la pista. Quienes la conocen no dudan en definirla como una activista del underground: auténtica, crítica y ajena a cualquier moda pasajera. Además, su talento como Community Manager y su capacidad para impulsar y coordinar eventos la convierten en una figura clave detrás —y a veces delante— de la escena.
Defensora del vinilo desde 2004, mantiene un respeto casi sagrado por este formato, motivo por el que todavía no lo ha llevado a cabina. Sin embargo, en digital despliega sin complejos su versatilidad, precisión y personalidad sonora.
Su paleta musical recorre el EBM, Synthpop y New Wave hasta llegar al techno más actual y contundente, siempre con una narrativa propia y un gusto exquisito por la selección.
