140–165
Basado en la vibrante escena de Medellín, Colombia, mi proyecto artístico es una exploración de la intensidad y el movimiento. Mi propuesta musical no es estática; es una progresión técnica y emocional que escala desde la cadencia hipnótica de 145 BPM hasta la frenética frenética de 165 BPM. Este aumento de velocidad no es solo cuestión de tempo, sino una herramienta para elevar el pulso de la pista de baile, transitando hacia sonidos más rápidos y contundentes sin perder nunca su alma.
El objetivo principal es jugar con las emociones del público: crear momentos de tensión y liberación donde "Emotional Rave" se encuentre con pura velocidad. En cada set, el objetivo es que la danza ocupe el centro del escenario, transformando la energía de la sala en una poderosa experiencia colectiva. Vivir y crear en Colombia me permite inyectar esa intensidad local característica en un marco de minimalismo industrial, ofreciendo un viaje sonoro tan rápido como profundo.