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Detrás de las perillas, los sintetizadores y el alias SCON se encuentra Benjamín Rodríguez, un productor y DJ chileno que descubrió muy temprano que su vida iba a estar marcada por el ritmo y las frecuencias. Para Benjamín, la música electrónica no es solo entretenimiento de discoteca; es un lenguaje de escape, energía y conexión emocional profunda. A diferencia de muchos productores que aprenden de forma estrictamente empírica, Benjamín decidió fusionar su pasión con la academia, convirtiéndose en Ingeniero en Sonido. Esta decisión no fue casualidad: quería tener el control total de su arte. Saber exactamente cómo viaja el sonido en una habitación y cómo hacer que un bajo retumbe a la perfección le dio las herramientas para ser el arquitecto absoluto de sus canciones, encargándose él mismo de la mezcla y la masterización. Su propuesta sonora se mueve con naturalidad entre la euforia del EDM y las atmósferas profundas y melódicas del Progressive House. Es una música de gran escala, ideal para festivales, pero que también se disfruta en la intimidad de unos auriculares. El verdadero reflejo de su madurez e identidad llegó con el desarrollo de su álbum debut, "Learn From Life", un proyecto independiente al que dedicó más de un año de trabajo continuo en el estudio, volcando sus experiencias, caídas y aprendizajes personales en cada melodía. Hoy en día, el proyecto de SCON vive un momento dorado. Su más reciente lanzamiento está logrando un éxito rotundo en las plataformas digitales, conectando masivamente con oyentes que buscan sonidos frescos y profesionales. Este gran recibimiento digital se ha trasladado con fuerza a las pistas de baile físicas: Benjamín ha comenzado a recorrer y tocar en diferentes clubes a lo largo de Chile, consolidando su reputación como un DJ enérgico capaz de dominar la cabina y hacer vibrar al público de su país natal con producciones de factura propia.