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Olau se asomó por primera vez a los platos en el año 2000 con un setup humilde: dos platos a correa, un mezclador básico y cuatro vinilos de house —un regalo casual que marcaría el inicio de una pasión duradera—. Pronto descubrió el techno, género que se convirtió en su brújula durante los primeros años de formación. Sus primeras mezclas, grabadas en CD, comenzaron a circular por los reproductores del Vallès, construyendo poco a poco una reputación en los ambientes rave del área metropolitana de Barcelona.
Paralelamente, Olau formaba parte de un grupo de rap que, antes de cerrar su ciclo en 2011, tuvo la oportunidad de actuar en salas icónicas como Sala Apolo o Faktoria D’Arts. Tras esa experiencia, adoptó el alias DJ Olshow y se convirtió en el DJ oficial de los artistas KDo y FF, ampliando su versatilidad y adaptándose a distintos entornos musicales.
Con la música electrónica como faro, entró en una nueva etapa en la que combinó una residencia en un club del Vallès con actuaciones en salas de Barcelona y la incipiente escena rave catalana. Años después, amplió su espectro sonoro: participó en festivales de yoga, exploró estilos como el breakbeat, el broken beat y otras corrientes menos transitadas, demostrando una curiosidad musical de gran aspectro.
Tras un paréntesis de casi ocho años, regresó a los platos en 2022 con una energía renovada y una visión más depurada. Su selección musical, ahora más refinada, gira en torno al house en sus múltiples vertientes: jackin’, disco, deep e incluso guiños al garage neoyorquino. En sus sets más intensos no duda en incorporar toques de tech house y pinceladas de techno, siempre con un enfoque orgánico, coherente y profundamente narrativo.
En 2025, Olau da un paso colectivo al fundar —junto a DJ Ganjal, Hèctor Hope y Guatatiboa— el proyecto PhonoDisco Club, una iniciativa donde el disco house es el eje principal, pero donde también caben el funk, el soul y el techno house con más groove. Todos estos elementos se funden en una propuesta vibrante, cálida y profundamente bailable. PhonoDisco Club no es solo un colectivo: es un manifiesto sonoro en defensa del groove, la alegría en la pista y la música como ritual compartido.
Hoy, Olau representa esa rara conjunción entre raíces underground y apertura estilística, con una mirada siempre puesta en el baile, la emoción colectiva y la evolución constante.