Desde pequeño me gustó convertir lo que vivo y lo que veo en música. Mis canciones mezclan sentimientos, historias reales y esa vibra callejera que se vive todos los días. Me gusta escribir sobre amores que no se dieron, momentos difíciles y experiencias que cualquiera puede sentir. No busco sonar perfecto, solo hacer música real con la que la gente se pueda identificar.