130–180
Su sonido combina melodías, voces, percusiones, una gran fuerza y velocidad rítmica. Distorsiona los límites entre el ritmo y el tiempo. Sus beats no solo se escuchan se infiltran creando rituales de euforia y conexión. Cada set es un viaje que se siente a través del cuerpo, despierta los sentidos y convierte la pista en un ritual colectivo. Donde los cuerpos se mueven a través de los beats y las mentes se desvanecen en el abismo de los bajos. Una experiencia que no solo se vive si no se baila y te transporta a otra dimensiones.