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Ghidra. Sus sesiones son rituales sonoros que transforman la pista de baile en un espacio de adrenalina y liberación. Su propuesta recorre los aspectos más intensos y dinámicos del techno, siempre con un impulso por la experimentación, los sonidos vanguardistas y la creación de paisajes sonoros llenos de energía.
Su estilo combina ritmos rápidos, sintetizadores distorsionados y baterías potentes, trayendo a la pista también sus propias producciones.