Nacido en Peñíscola, España, Eric Boix es un productor de música electrónica cuya identidad artística se encuentra en el punto de encuentro entre el EDM, la curiosidad tecnológica y una fascinación por la literatura fantástica que le acompaña desde la infancia.
Siempre atraído por la innovación y por entender cómo funcionan las cosas, Eric estudió Ingeniería Informática en la universidad. La programación y el pensamiento lógico le llevaron a explorar una forma de creatividad estructurada y técnica, mientras que la música y la lectura se convirtieron en espacios para desconectar, explorar emociones e imaginar otros mundos.
Con el tiempo, estos intereses comenzaron a confluir en su música. Su formación técnica alimenta su curiosidad por la producción y el diseño sonoro, mientras que las historias que lee inspiran parte de su imaginario creativo. La fantasía, en particular, le ofrece una forma de explorar las emociones, las relaciones y las contradicciones humanas que pueden encontrarse también fuera de la ficción.
Estas influencias no se traducen en canciones que necesiten contar una historia concreta ni en música reservada a quienes conocen sus referencias. Se manifiestan de una manera más sutil: en determinados matices armónicos, en la tensión emocional de una melodía o en la sensación que transmite una composición. A veces, quienes conocen los mundos, las dinámicas y los tropos narrativos que le inspiran pueden encontrar una capa adicional de significado. Para el resto, la música conserva toda su fuerza por sí misma.
Con el EDM como punto de partida, Eric busca combinar energía, melodía y emoción con una identidad creativa propia. Su enfoque une la atención al detalle técnico con una imaginación alimentada por la literatura, sin perder de vista lo esencial: crear música que conecte con quien la escucha, tanto en la pista de baile como fuera de ella.
El proyecto de Eric Boix nace así de dos formas de entender la creatividad: la precisión de quien quiere comprender cómo se construyen las cosas y la imaginación de quien siempre ha disfrutado descubriendo mundos nuevos. El resultado es una propuesta de música electrónica con una personalidad propia, abierta a diferentes interpretaciones y disfrutable incluso cuando sus influencias pasan desapercibidas.