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Bouquet.- Inició su viaje por el sonido en su niñez, cuando formó parte de un conservatorio de música clásica dirigido por profesores rumanos; allí entonó su oído y su interés por hallar una identidad musical propia.
Cuerpo.- En 2014 encontró en la escena electrónica su forma de expresión. Con 16 años comenzar a pinchar en diversos clubes y festivales, bajo el nombre de ‘ASC’. Su sonido característico lo llevó a diversas ciudades del país, donde compartió escenario con artistas internacionales (Miguele, Tons, Tony Guerra, ROM.M, Andrea Ferratti y otros).
Ensamblaje.- Con el concepto de ‘Spinoza’s music’, se sumergió en perfeccionar su técnica, en la producción y en la curaduría musical. La monomanía de lograr que los sentidos se entrecrucen en algo indisoluble, que lo musical tenga gusto, que lo visual tenga sonido, lo hizo reinventarse.
Equilibrio en boca.- Una década detrás de los decks y una reserva musical selecta, convierten cada set en una degustación que se siente, se baila y se disfruta.