Las Estacas · Tlaltizapán
Bahidorá es un estado de lucidez y consciencia. Es el punto de encuentro entre lo extraordinario y lo natural. Es eso que se siente al estar plenamente presente y conectar. La pista de baile es nuestro templo. Ahí nos transformamos y nos unimos con lo más profundo de nuestra humanidad y con lo más etéreo del universo. La música nos acompaña como ritual, como respuesta, como puente entre lo individual y lo colectivo. Con sus patrones intrincados, la naturaleza nos recuerda que el orden y el caos pueden convivir, que la belleza está en todo, y que somos parte de ese todo.