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Sebastiano Palumbo DJ y productor musical, chileno - italiano. Su conexión con la música electrónica comienza en 2011, durante su etapa escolar, cuando descubre a Skrillex y el surgimiento del dubstep, un sonido entonces poco explorado. Mientras en el país predominaban géneros como el tech house y el techno, esa influencia externa lo impulsó a buscar un camino propio.
Sus primeros pasos en la producción musical los da en Ableton Live gracias a su primo Ángelo Palumbo, quien le presentó a José Tomás (Tutu). Fue Tutu quien lo acompañó durante años en el proceso de aprendizaje y comprensión profunda del DAW, convirtiéndose en un pilar clave en su desarrollo técnico. Más adelante, su paso por la academia The Loft consolidó ese conocimiento y lo ayudó a profesionalizar su producción.
Con el tiempo, comenzó a presentarse en clubes a nivel nacional junto a su amigo y colega Benjamín Faure, gracias también al apoyo de Summer, quien les permitió tocar en el reconocido Hotel W. Ha compartido escenario con artistas como Flak, Francisco Allende, Forero, Inguerzon, RED FINGERS entre otros.
En 2022, tras cinco años de estudio con influencia de Tony Dominech profesor de música de la universidad Loyola en España, se interioriza por la armonía moderna y el voicing, Desde entonces, su trabajo se centra en componer canciones, no solo pistas para club, abordando la música electrónica desde su raíz y ahora con influencia del jazz.
Actualmente, su sonido se define como Peak Time Techno con identidad futurista, influenciado por artistas como Luigi Madonna, Enrico Sangiuliano, Dusty Kid y Spektre, manteniendo aún la energía innovadora que inicialmente encontró en Skrillex.
Fiel a su filosofía artística, declara: “Respeto las fórmulas que funcionan, pero no quiero repetirlas. Mi objetivo es aportar algo nuevo.”
Su evolución también se ha visto fortalecida gracias a la reflexión continua y el intercambio creativo con Red Fingers, amigo y colaborador esencial en su crecimiento personal y profesional.
Para Sebastiano, la música no es solo un género: es un lenguaje. Y ese lenguaje, dice, “solo cobra sentido cuando hay algo verdadero que decir”.