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Mi historia no es como la de cualquier DJ;
A los 7 años me salió un video en YouTube de un DJ con gran audiencia, era de música inglesa con partes de electrónica.
Me descargué la primera app que vi en la Play Store en un móvil que no tenía ni flash, un motorola super antiguo, aún me hace gracia cuando veo el móvil.
Y no tenía ni idea de lo que hacía, ponía canciones que venían en la APP por defecto y probaba con unos cascos de 1€.
Pero... HACÍA ALGO PERFECTO:
Usaba canciones con BPMs similares y las cuadraba sin saber que hacía al igual que jugaba con el ecualizador en las transiciones, algo que me salió al segundo día.
¿CÓMO LO HICE?
-No me preguntes porque ni yo lo sé, pero siempre he buscado la perfección y enseñaba mis avances y mezclas a mi entorno, y siempre buscaba un feedback sincero.
Con el tiempo, me di cuenta que no tendría futuro sin equipo, y lo dejé, pero nunca perdí el interés en ver como los DJs hacían sus mezclas, incluso intentaba descifrar que hacía cada botón de la mesa de mezclas, me encantaba ver sesiones en lugar de canciones en el Spotify.
A los 17, coincidí trabajando con DJ Mon, el encargado del London Guijuelo, una discoteca con muchísima historia donde llevan a grandes Guest DJs.
Algunos días al salir de trabajar, entrabamos en la disco fuera del horario al público y me enseñaba.
HASTA QUE UN DÍA...
Me dijo de tocar por primera vez con público, ese día fue un punto de inflexión para mí;
-Ví que la gente disfrutó todos los temazos que solté. -Me di cuenta de que tenía que conectar más con el publico.
SABÍA EN QUE MEJORAR Y...
Decidí comprarme una mesa controladora, un equipo semi-profesional de DJ.
La XDJ-RR.
Pinchaba casi todos los findes que DJ Mon tocaba en el London.
Con el tiempo me empecé a soltar, hablaba por el micro, el público salía contento, pero yo solo me fijaba en los fallos que tenía (fallos que la gente no veía) y sentía que algo me faltaba.
Ahí fue cuando me centré en aprender en producción musical, separaba mis acapellas, en lugar de usar los STEMS con un ordenador que me podía dejar tirado en cualquier momento.
Lo gracioso fue que aprendí transformando memes del momento en música, y se lo pasaba a mis amigos para echarnos unas risas.
Ví que tenía mas potencial y editaba las canciones para conseguir mezclas exclusivas.
Ahora resido en Madrid, y mi primer evento fue a las dos semanas de llegar en Blackstar Madrid, una noche inolvidable con un perfecto público.
Campa: Desde el London Guijuelo hasta el mundo entero,
